|
Cuando el filósofo francés, contemporáneo con Descarte, Blaise Pascal dijo: "Le Cœur A Ses Raisons Que La Raison Ne Connaît Point", que dicho en español sería: "El Corazón Tiene Razones Que La Razón Desconoce", nos colocó las Emociones en un lugar distinto a lo concebido tradicionalmente.
Cuando Blaise Pascal, habló que las Emociones estaban o eran generadas, por el corazón, distanciaban su origen de todo lo que era, para la época de Descarte, esencia del ser humano, la Razón, patrimonio del cerebro, para ese entonces el hombre era, el ser racional por excelencia. Esto no significaba que las Emociones, estaban físicamente ubicadas en el corazón, sino que era el corazón quien servía de identificador de las Emociones al alterarse su ritmo y que estas no eran fruto de procesos racionales.
Sin embargo la Ontología Del Lenguaje, la corriente filosófica más contemporánea, nos dice que la esencia del hombre lo constituye el hecho de ser un ser lingüístico, que vive en torno del Lenguaje, sin embargo no hace excluyentes dos dominios relevantes, además del Lenguaje como serían el dominio del Cuerpo y el dominio de las Emociones.
En ese sentido estudia el ámbito del Cuerpo y las Emociones y su correlación con el Lenguaje. Si entendemos por lo tanto que el dominio del Lenguaje, el Cuerpo o las Emociones son dominios distintos, no podemos negar que ellos guardan una estrecha interrelación.
Analicemos cada uno de estos dominio para clarificar sus relaciones, empecemos por el Lenguaje: lo que hasta hace poco tiempo era considerado como esencia del hombre, la Razón, esta se da, si y solo sí se dispone de un Lenguaje que nos permita hacer los procesos racionales. El Pensamiento, base fundamental de la Terapia Cognitiva, no es otra cosa que un proceso fruto de la interpretación de ideas gracias al lenguaje, sin él seríamos incapaces de entender lo que nos pasa por la mente.
Cuando hablamos de Cuerpo, estamos hablando de todo aquello que guarda relación con las Posturas Corporales y a su vez con sensaciones fruto de procesos orgánicos, dolores, hambre, sed, deseos sexuales, lo que estará ligado a la biología de cada cual y su carga genética hereditaria. Quiero destacar que si bien esto no lo expresa de esta manera los estudiosos de la Ontología del Lenguaje, yo aquí las planteo como parte integrante del dominio del Cuerpo, por deducción lógica.
Por lo tanto el dominio de las Emociones no resulta fácil de tratar, tradicionalmente la influencia judeo cristiana nos colocó como seres compuesto de Cuerpo y Alma, siendo esta última ligada a la racionalidad, la cual permitía al hombre alcanzar el Cielo, expresión metafórica que nos habla de la trascendencia, sin embargo encontramos que San Pablo nos habla del sentir y el consentir, procesos estos que ubican fácilmente el seguir concientemente todo aquello que nos conviene, haciendo un ejercicio racional, sin embargo cuando nos habla del sentir lo hace como algo que no depende de la razón, pero tampoco del cuerpo.
La Ontología del Lenguaje, no solo acepta estos tres dominios como válidos, como parte de la esencia del hombre, lo acepta totalmente, pero al analizarlos considera que en la existencia de estos dominios, debe darse una estrecha correlación.
De esta manera cuando tenemos un Lenguaje en acción, tanto el Cuerpo como las Emociones corresponderán al Lenguaje presente. Una Emoción por lo tanto tendrá una postura corporal definida y a su vez un Lenguaje. De igual forma un Cuerpo tendrá una Emocionalidad y un Lenguaje correspondiente al mismo.
Por lo tanto La Ontología del Lenguaje se convierte en una poderosa herramienta de intervención, si se entiende que a través de un dominio podemos afectar a los otros. Veamos unos ejemplos:
Si una persona se encuentra deprimida y queremos intervenir en su proceso emocional, cambiando su estado de ánimo, podemos buscar la manera de cambiar su postura corporal, buscando que mire hacia el cielo, que eche hacia atrás sus hombros y camine de una manera erguida, al hacer esto su emocionalidad cambia y su lenguaje cambia también.
Por otro lado si una persona te esta contando un drama, que le hace sufrir y le mantiene llorosa y triste, si cambiamos el tema de conversación y hacemos que esta persona nos hable de otra cosa que puede ser hasta graciosa, la persona cambiará tanto su postura corporal como su emocionalidad.
De la misma forma si una persona procuramos que evoque una emocionalidad diferente a la que tiene en un momento dado, esta persona nos cambiará su lenguaje y su postura corporal.
Esta trilogía hace de La Ontología del Lenguaje, una herramienta poderosísima ya que hasta la fecha de su aparición, entendíamos que a través de las emociones podíamos cambiar otro dominio, se consideraba posible intervenir de una manera unidireccional, Emoción Cuerpo o Emoción Lenguaje, pero no a la inversa.
Ahora bien, debemos entender que este aspecto positivo de intervención, tiene su aspecto negativo, puesto que si bien un Coaching Ontológico, o persona entrenada adecuadamente para hacer esto, puede hacer intervenciones positivas, también se pueden producir intervenciones negativas el entorno, debido a la presión de coherencia de los otros dos dominios.
Por otra parte es bueno diferenciar las distinciones entre Estado Emocional y Emociones. Las Emociones son bruscas interrupciones en el fluir de la vida, por lo tanto son estas las que me ayudan a introducir cambios, están ligadas a los Quiebres que en otras oportunidades hemos hablado, aquello que rompe la Transparencia.
Los Estados Emocionales son aquellos que generados por emociones se mantienen por períodos largos, convirtiéndose en Trasparencias, no dejando que se introduzcan cambios, a menos que Emociones hagan su efecto.
Vale recordar que las Trasparencias son esos estados en los cuales nos encontramos y que actuamos de una manera automática, sin racionalizar mucho lo que sucede. Por ejemplo cuando manejamos y reaccionamos ante los cambios del semáforo frenando o acelerando, podemos hacerlo y conversar con la persona que tengo al lado. Hace transparente todo el proceso de frenar o acelerar.
El Quiebre, en un ejemplo como el anterior, estaría representado por un cambio brusco del fluir, como podría ser que se me pegara en acelerador o me quedara sin frenos, al producirse este cambio tanto mi emocionalidad, como mi cuerpo y lenguaje cambian radicalmente.
Todo esto ¿Cómo puedo sacarle utilidad? Veamos los sucesos que tenemos en Venezuela, en estos días el estado de ánimo del venezolano esta impregnado de miedo, frustración, impotencia ante la perdida de tantos derechos, por parte del empleo inadecuado del poder, por parte del estado, generando impunidad y violaciones a los derechos humanos.
Para poder salir de esto, que se ha convertido en Trasparencia, al aceptar con indignación, rabia o lo que quieras, lo que acontece, Necesitamos Emociones que introduzcan cambios, en el entorno y para ello hay que tener presente lo que nos enseña la Ontología del Lenguaje, que nos dice que esto es posible interviniendo en el Lenguaje y el Cuerpo.
En el Lenguaje cuando un mensaje motivador por parte de los Dirigentes y de los Medios de Comunicación así lo hagan. Leguaje que debe mover Emociones porque hay un país ávido de esperanza, aliento y congruencia. Puede que haya todo un mundo de razones para pensar que la lucha es difícil, frustrante y estéril, pero en la medida que nos hacemos eco de ello estamos trabajando para los oficialistas que promueven todo esto.
En cuanto al Cuerpo, la manera de intervenir ha de ser con marchas, caravanas, o cualquier cosa que nos saque de la rutina para contagiarnos de optimismo y deseos de salir adelante.
Cuando yo dedico un tiempo a escribir cosas como estas, las hago con el deseo de dar mi aporte, usando el medio del lenguaje, para que la disparidad de criterios que lógicamente existen entre los venezolanos, no se resalte destacando lo que nos separa, dedicándonos a oír, sentir y ver lo que nos une, un deseo por vivir en un país donde todos quepamos, donde nos respetemos mutuamente y donde el único yugo que nos esclavice sea el imperio de la justicia.
En la actualidad no se puede formar un buen equipo sin tener en cuenta la competencia emocional de los dirigentes del país y su formación sobre estas competencias.
Esto redundará en un superior y más eficaz funcionamiento en equipo, un equipo llamado país, al sentirse, cada uno más comprendidos por sus dirigentes y más identificados con lo propuesto. Cuando un país funciona con armonía y buen entendimiento emocional, los resultados más que aditivos son multiplicativos, pues los mejores del equipo catalizan las capacidades del resto de los componentes y refuerzan sus aptitudes emocionales.
Esta pretensión es válida, nosotros no los merecemos y creo firmemente que es el deseo de todos los hombres de buena voluntad de esta patria y del mundo, sean del bando que sea.
"Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí. Descubro, pues, esta ley en queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta. Pues me complazco en la ley de Dios según el hombre interior, pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me la esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros".
Carta De San Pablo A Los Romanos 7 (20 - 23)
En mi taller "Sensibilización a los Nuevos Modelos de Comunicación para La Acción" podrás encontrar un maravilloso espacio para discutir este tema.
Francisco A. Cabrera G.
|